Me vienen a visitar

Lo que describí antes de “fluir” y de mi “red de contención” también se evidencia en que la vida me juntó siempre con gente a la que le pasaban las cosas que me pasan a mi. Por ejemplo, una amiga mía, que me presentó otra amiga y que la conoció por la facultad, una vez vino a dormir a mi casa cuando yo todavía vivía con mi madre y hermanes. A la mañana siguiente me preguntó si siempre habíamos vivido en esa casa, le dije que no, pero que nos habíamos mudado hacía como veinte años. A media mañana recibo un mensaje en el grupo de mis hermanes, era mi hermano preguntando si habíamos escuchado el grito anoche. Yo no entendía nada, y mi hermana responde que ella también lo escuchó. Que vio como mi hermano prendió la luz de su cuarto, que pensó que era mi vieja -que esa noche no había dormido en casa- y que se asustó, le habló pero después hubo silencio y le dio miedo levantarse así que se durmió. Vale aclarar, mi hermana siempre sintió una presencia en su cuarto a la que llamamos “Juan Carlos”, y con mi hermano sentimos ruidos al nivel que pensamos que habían entrado a robar, así que mi casa familiar siempre fue un lugar de mucha actividad paranormal, los dos tenían miedo de levantarse para ver que era. Me pidieron que le pregunte a mi amiga a ver si había escuchado algo, a lo que me respondió que había sido ella: en medio de la noche se despertó y vio a una mujer de rulos, con un vestido cerrado, mirándola con curiosidad porque estaba esperando verme a mí, y se encontró con ella en mi cama. Que le dio mucho miedo porque ella también tuvo varios encuentros raros pero nunca había visto un fantasma tan real, así que obviamente no pudo pegar un ojo en el resto de la noche. Mis hermanes casi se mueren cuando les conté esto, y yo no pude entrar a mi cuarto por tres días. Después me di cuenta que yo nunca sentí nada, que si había alguien era para cuidarme y no para hacerme mal, así que me relajé.

Calculo que eso fue en el 2014 o 2016, más o menos. 2019, durante una meditación, me di cuenta que constantemente me venía a la cabeza la entrada a la casa de mi tía abuela que falleció hace muchos años ya. La entrada, la cocina, el lugar donde nos quedábamos “los chicos” en los cumpleaños familiares. Pero con un nivel de detalle que era raro, para que me aparezca en la cabeza en cualquier momento random, y mas una imagen de hace tantos años. Un día meditando me di cuenta: la mujer que me vino a ver era mi tía abuela. Claro. Era obvio. Y era ella trayéndome su casa para que yo la identifique. Le conté a mi familia y nunca más me volvió su casa a la cabeza.

Es así, en meditación me “viene” información, me caen cosas a los pensamientos como si fueran míos, pero yo se que no son míos. Puedo distinguirlos porque no son de mi producción, son cosas ajenas. Yo se que suena loco y que capaz no se llega ni a entender, pero es la única forma que se me ocurre de explicarlo. Al menos por ahora. Voy a ver si se me ocurre otra más en algún momento.  

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