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Mostrando entradas de septiembre, 2020

El encuentro

Ya para esta altura me di cuenta que había algo real en mi conexión, no eran cosas que estaba inventando. Empecé a hablarlo con mis amigas, les conté a pocas porque intenté no compartirlo con gente que sabía que no me iba a creer, o a la que tenía que convencer. Hasta ese momento eran solamente una suma de pequeñas experiencias. Hasta que un día, en meditación, arrancamos la meditación guiada y cuando cierro los ojos y me acomodo sentada en una silla, recibí un “estoy lista”. Así de simple, así de corto. Okey, estoy lista ¿para qué? Ni idea, pero fluyó. Hicimos un trabajo con el amor y cada uno de los chakras, y en el segundo sentí a mi Profesora de Yoga -creo que lo mencioné ya, falleció de cáncer de útero en 2018- parada enfrente mío, tocándome las rodillas con sus manos, su cabeza a la altura de la mía, como agachada. Físicamente la sentí, al nivel que sentí un sacudón de energía en todo el cuerpo y me tuve que contener para no abrir los ojos porque yo sabía que no la iba a...

El anillo

Todo pasa cuando tiene que pasar, como tiene que pasar. No hay nada fuera de lugar, nada. De ese cocktail del que hablaba, de esas cosas que se relacionan y se conectan y me llevan a lugares rarísimos, de esos que decis FAAAA ES JODA, de esos me nutro. Son pequeñas señales que me muestran que estoy yendo por el camino que corresponde. Como dije antes, miro para atrás, conecto los puntos y veo el diseño. Un día estaba hablando con una amiga sobre La Bruja, de que la primera vez que fue una chica que conocemos. Fue sin creerle, super desconfiada. De repente, La Bruja le pregunta si su abuela había fallecido, ella le confirma, y así como pasó con mi hermano y Nico, se la describe. Se largó a llorar desconsolada y de ahí en más, empezó a creer. Cuestión que mi amiga me dice que cuando ella fue se conectó con su mamá que falleció cuando tenía 14 años. Primero La Bruja le habló de un anillo con iniciales, que mi amiga le confirmó que se lo dejó su mamá y que eran de sus iniciales, y que de r...

La llegada a meditación

Yoga fue un paso del proceso, un escalón más en mi auto-conocimiento. Cualquier persona que hizo sabe que es un antes y un después, que la conexión que se siente es increíble. Como decía mi Profesora, “alma, mente y cuerpo en un mismo lugar, en un mismo momento”. No es fácil sentirlo, me pasaba ahí -y en algunos momentos, no tooooda la práctica- y en el deporte, nada más. Ahora ya lo ejercité y me sucede cada vez más seguido. Bueno, ahora escribiendo me pasa, no quiero parar pero quiero comer pero no quiero parar. Ya frenaré para cocinar. Lo que me pasó una vez que mi Profesora falleció es que no tenía ganas de seguir ahí, que se había convertido en un esfuerzo y no en el placer que era antes. No fue lindo aceptarlo pero una vez que lo hice fue liberador. Tenía un día más para hacer alguna otra cosa. Enero 2019, recién mudada, primer año que había pasado soltera, había hecho 134 cursos profesionales y estaba con el ímpetu académico. Tomando mates en mi nuevo balcón con mi hermano, le c...

La vuelta

Hace muchos días que no escribo. En una sentada, una noche, había escrito las primeras diez entradas. Pero después no escribí más. Fue una mezcla de “¿para qué hago esto si nadie lo lee?”, “no tengo tiempo” y miedo. Pero me prendí un sahumerio y paso a explicar. Primero, hay una persona que está leyendo. Si, una. Vos, no se quien sos, como llegaste, si te pasa algo parecido o si te da curiosidad, pero no importa: gracias. Es loco pero ahora volvió a tener sentido escribir, para que alguien lea. Segundo, se que estamos en cuarentena y siempre hay tiempo, pero a veces me lleno las horas de cosas para hacer o me quedo tirada jugando con el celular. Y tercero... esto si me parece serio. No es que se me pasó el miedo, para nada. Pero fue muy loco. Como dije, escribí todo lo anterior en una noche. Al día siguiente, me llama mi vieja y la escucho preocupada. Me cuenta, sin anestesia, que la llamaron para avisarle que la mamá de Nico tuvo un ACV, que tenía muerte cerebral y que era irreversibl...

Me vienen a visitar

Lo que describí antes de “fluir” y de mi “red de contención” también se evidencia en que la vida me juntó siempre con gente a la que le pasaban las cosas que me pasan a mi. Por ejemplo, una amiga mía, que me presentó otra amiga y que la conoció por la facultad, una vez vino a dormir a mi casa cuando yo todavía vivía con mi madre y hermanes. A la mañana siguiente me preguntó si siempre habíamos vivido en esa casa, le dije que no, pero que nos habíamos mudado hacía como veinte años. A media mañana recibo un mensaje en el grupo de mis hermanes, era mi hermano preguntando si habíamos escuchado el grito anoche. Yo no entendía nada, y mi hermana responde que ella también lo escuchó. Que vio como mi hermano prendió la luz de su cuarto, que pensó que era mi vieja -que esa noche no había dormido en casa- y que se asustó, le habló pero después hubo silencio y le dio miedo levantarse así que se durmió. Vale aclarar, mi hermana siempre sintió una presencia en su cuarto a la que llamamos “...