El encuentro
Ya para esta altura me di cuenta que había algo real en mi conexión, no eran cosas que estaba inventando. Empecé a hablarlo con mis amigas, les conté a pocas porque intenté no compartirlo con gente que sabía que no me iba a creer, o a la que tenía que convencer. Hasta ese momento eran solamente una suma de pequeñas experiencias. Hasta que un día, en meditación, arrancamos la meditación guiada y cuando cierro los ojos y me acomodo sentada en una silla, recibí un “estoy lista”. Así de simple, así de corto. Okey, estoy lista ¿para qué? Ni idea, pero fluyó. Hicimos un trabajo con el amor y cada uno de los chakras, y en el segundo sentí a mi Profesora de Yoga -creo que lo mencioné ya, falleció de cáncer de útero en 2018- parada enfrente mío, tocándome las rodillas con sus manos, su cabeza a la altura de la mía, como agachada. Físicamente la sentí, al nivel que sentí un sacudón de energía en todo el cuerpo y me tuve que contener para no abrir los ojos porque yo sabía que no la iba a...