Cumpleaños

 Hace un mes fue el cumpleaños de mi viejo, el primero sin mi abuelo -su padre-. Estábamos cenando en una mesa grande, formada por cuatro mesas chicas. El estaba en una punta y yo en la contraria, justo estábamos hablando cuando de la nada, dos botellitas de agua vacías, se cayeron juntas. Nos miramos, nos reímos. Y claro, cómo no iba a estar el viejo presente.

Lo soñé también, estaba con la bata del hospital sentado en el asiento de adelante de un auto. Yo entraba al auto y lo abrazaba desde atrás con un brazo, como cruzando el pecho, con mi "eh, que hacés viejo" y el me respondía con su "eh, que hacés pibita". Hermoso, salvo la parte de la bata del hospital que no me gustó mucho, como que seguía con esa ropa con la que se murió. 

Soñé con una profesora mía de la facultad que se murió hace unos meses, que la veía y decía "che, pero ella sabe?" y me decían que no, que me calle, que no sabía que estaba muerta. En otras ocasiones soñé con otras personas, lo mismo mismo, pero me decían que si, que sólo venía para avisar que estaba bien. Creo que lo conté ya. 

Y con un tío abuelo mío, lo veía en una reunión familiar gigante. Lo miraba y decía "que raro, hace cuanto que no te veía" y atrás aparecía mi otro abuelo, sonriente y feliz, y ahí me daba cuenta que mi tío también estaba muerto, pero que venían a la fiesta. Me daba un abrazo gigante y hermoso y feliz. Siento que cuentan como si fueran en la realidad. Bueno, ¿qué realidad, no? Capaz una paralela de los espíritus y la energía, y los sueños son el contacto entre ambas. 

Así estamos. ¿Siguen ahí?

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