Nico
Si tengo que seguir una especie de cronología, después de la experiencia con Mateo en yoga, fue Nico. Nico no es Nico, tiene otro sobrenombre pero es tan identificable que no se si quiero compartirlo. Por ahora, al menos. No se.
Cuestión que Nico es otro amigo de mi hermano, pero esta vez mucho más cercano. Su familia y mi familia eran amigas desde Luz Clarita, desde los veranos en la pileta cuando eramos chicos, desde antes de arrancar catequesis en quinto grado. Mi hermana era compañera de curso de su hermano, mi hermano era compañero de Nico. Nuestras madres se hicieron muy amigas asi que pasamos veranos enteros de casa en casa, Año Nuevo y Navidad juntos al año siguiente de que mis viejos se separaron -y yo estaba cansada de pasar fiestas depresivas en nuestra casa solos- y mil MIL cosas juntos.
Me despierta mi madre un día, domingo o feriado, 11am con una llamada. Atendí sabiendo que pasaba algo, creo que ni la saludé que le pregunté eso, “¿qué pasó?” porque lo primero que pensé fue en mi hermano. Nico había tenido un accidente con la moto y se murió, en el momento. Así. En el cumpleaños de mi hermana que vive en otro país. Le pregunté qué sabía, quienes sabían, me dijo que mi hermana no sabía nada. La tuve que llamar mientras almorzaba sushi de festejo, creo que nunca en mi vida nada me generó tanta angustia. Mi hermana y Nico se adoraban, el había estado con ella un año atrás en su casa, recorriendo la ciudad donde vive hoy. Esa llamada todavía me revuelve el estómago, ella no llegó a escuchar y se lo tuve que repetir como tres veces. Después de eso, tuvo que agarrar el teléfono el novio porque se escuchaba sólo su llanto. En su cumpleaños. Fue tan doloroso todo, llamar a mi viejo para avisarle, estar todo el día esperando a ver cuando y donde era el velatorio, llegar y ver a mi hermano y a todos sus amigos, rotos. Rotos. Destrozados. Sus hermanos, la mamá. El hermano mayor. El vacío, la incredulidad, el frío en noviembre, el día más horrible que viví en mi vida.
Cuando pasa esto, toda la vida se frena. No se como explicarlo pero creo que no tengo que explicarlo si pasaron por algo así, era ver a los demás siguiendo con sus vidas y yo pensando en cómo la gente vive normalmente cuando a uno le pasa tanto dolor por adentro. Pero más pensaba en su familia, porque ellos sí realmente estaban rotos. Me imaginaba a mi en esa situación y yo no podría levantarme de la cama. Cómo se sigue. Que se yo.
Ahí, mi hermana empezó a soñar con Nico. Que estaba en una camilla en un hospital, todo iluminado pero gris, que pensaba “te están buscando todos, pensaron que te habías muerto” “si, me morí, pero estoy bien” así que les mandaba un mensaje desde su celular a todos para avisarles. Que se lo encontraba en el medio de una multitud y ella lo abrazaba y le decía “¿que hacés aca?” “no, ¿vos que hacés acá?” y le mostraba a una mujer con pelo corto y decía “mira, ella es la que me muestra como es todo acá”. Que había una carrera y quien ganaba y llegaba al centro era la persona que lo iba a ayudar a pasar al otro lado, y ganaba su mamá. Y después no lo soñó más. Cada sueño era un mensaje para nosotros y su familia también, porque era para avisar que estaba ahí, que estaba bien.
Fue lo más flashero. Hasta que mi hermano fue a “la bruja”. Esa historia, para la próxima.
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