Yoga

En serio, recién arranco pero me falta tanto TANTO por contar. Voy y vuelvo en mi cronología, pierdo el orden, pero siempre retorno.

Y sigue con Nico y con yoga. En momento de relajación me vino a la cabeza. Y esta vez no fue un espasmo, me tocaron el pie. Al nivel que cuando volvimos, le pregunté a la chica que estaba cerca mío si se había estirado durante la relajación, pero me dijo que no. Bah, no me dijo que no, me dijo “yo no fui, porque, ¿te tocaron?”. Bueno bueno, está bien, ya se por donde viene. A las semanas estaba pensando que era el cumple de mi hermano pronto y me llegó que el regalo de Nico -bostero enfermo- era su camiseta de Boca, justo para mi hermano que era gallina y que en la tumba le dejaba, entre todas las flores azules y amarillas, una roja y blanca con la explicación de que Nico hubiese hecho exactamente lo mismo. Y tenía razón.

También me llegó la novia de Nico, y un mensaje suyo de “está bien”, como dandole permiso. Todo lo que me llegaba se lo iba contando a mi hermano, no se hasta que punto era verdad, se cumplió, no tengo idea. A mi me venía y yo tenía que transmitirlo y listo, se acabó mi rol ahí.

Ese fin de año de yoga hicimos una meditación guiada super profunda, de todos los chakras. Cuando terminó, mi Profesora -así, con mayúsculas- se acercó, me dijo que mi aprendizaje había sido super intenso porque a principio de año no podía quedarme quieta y recien había pasado una hora entera en la misma posición. Después me abrazo y me dijo al oído “vos vas a hacer cosas muy importantes, tenes que prepararte”. Creo que me dijo “prepararte y estudiar”, o “estudiar”, yo en ese momento lo entendí desde el lugar de estudiar, desde la profesión, pero hoy -connecting the dots- pienso que no era por eso. Capaz dijo prepararme, tiene lógica.

Mi Profesora me leía como nadie, era increible. Una vez llegué angustiada porque me acababa de pelear con mi ex, estaba llorando en el auto y llegué cargadísima. Apenas arrancó la clase no pude frenar las lágrimas que me caían y caían, y las dejé. Fue llevando la clase y me iba hablando, siento que se dio cuenta que no podía más y que cada ejercicio o cosa que iba diciendo era para mí. Me la pasé llorando pero me descagué tanto que terminó y estaba equilibrada de nuevo. Ese día me saludó, me abrazó pero no me dijo absolutamente nada, pero sabía. Sé que sabía que estaba en crisis y me llevó a estar mejor sin avisarme. Aprendí tanto del equilibrio, de la práctica, yoga me dio un lugar hermoso de paz y cuidado.

Unos meses después de esa meditación guiada, le detectaron cáncer de útero y falleció en menos de dos meses. Mientras ella estaba internada nos dio la práctica una chica que hacía con nosotras, pero después de ese año no volví. No era lo mismo. Ya se que nadie va a ser como ella, pero yo no pertenecía a ese grupo, que estaba junto a mi Profesora desde hacía como veinte años. Yo pertenecía a ella, y pasé por muchos lugares y muchas personas pero no encontré nada parecido. Había arrancado con una chica en un lugar cerca de casa pre-cuarentena, pero cerró ahora. Ya contaré que me dijo la bruja al respecto, en otra ocasión.

 

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